¡ENHORABUENA! ¡HAS ENCONTRADO EL GEOCACHÉ DE LA CALZADA ROMANA DE ABLITAS!

Esta calzada es una de las más importantes de Hispania, ya que comunicaba el Mediterráneo con el Cantábrico, yendo de Tarraco (Tarragona) hasta Asturica Augusta (Astorga), en un recorrido más o menos paralelo al rio Ebro y la actual autovía A-68. Por Navarra esta calzada va desde Cortes hasta Corella, siendo este el tramo mejor conservado.


¿Has oído alguna vez la frase «Todos los caminos llevan a Roma»?

Todas las antiguas calzadas romanas llevaban hasta la capital del Imperio Romano y es por eso que verás en la réplica del miliario, junto a la calzada, las distancias a las principales ciudades romanas que encontrarás en el camino y, por supuesto, a Roma.


Construcción de la calzada

Si te acercas a contemplarla de cerca observarás 3 fases constructivas:

STATUMEN: Es la primera fase, la de cimentación, con piedras de gran tamaño tomadas del entorno (yesos, calizas y arenisca).

RUDUS: Zona central o firme. Construida con varias capas de gravas, tierra, sílex y yesos de la zona.

SUMMA CRUSTA: Capa superior de rodadura de gravilla.

En Ablitas, rica en yesos y alabastros, verás que las piedras más blancas están en los extremos, lo que ayudaba a marcar los límites de la calzada con el reflejo de la luz lunar en los trayectos nocturnos.


OTRAS VISITAS DE INTERÉS EN LA ZONA

La villa romana de «El Villar»: En proceso de excavación, por lo que el acceso está restringido a visitas puntuales. Las villas eran viviendas campestres de gran tamaño, con un patio interior, lo que hoy en día podríamos comparar con un cortijo. En ella se han encontrado interesantes hallazgos como un hipocausto (sistema subterráneo de calefacción similar a la actual calefacción de suelo y paredes radiantes), exedra octogonal con un mosaico policromado muy bien conservado y recientemente restaurado, una figura de bronce que representa a Cupido y otra de una leona y muchos restos cerámicos entre otros hallazgos.

Poblado celtibérico del Cabezo de la Mesa: Los restos existentes son escasos y casi imperceptibles debido a la gran erosión natural del terreno y al tipo de construcción de sus viviendas, menos perdurables que, por ejemplo, el tipo constructivo de la villa romana cercana. Lo que sí es evidente para cualquiera es comprobar que el paso del Portillo, por el que transcurre el camino que viene de Ablitas, es el foso que estos pobladores celtíberos utilizaron para aislar el cabezo y así, junto al resto de taludes de gran altura existentes en el terreno, defenderse de los ataques enemigos.

Estepa de Peñadil, Montecillo y Monterrey: Al contemplar los paisajes abliteros es posible que el visitante piense que se trata de un paisaje yermo: árido, desértico y sin vida, pero nada más lejos de la realidad. Estas tierras constituyen uno de los ecosistemas de mayor interés de la Península Ibérica por ser el hábitat de una importante fauna esteparia donde viven algunas especies de conservación prioritaria, como la Alondra de Dupont. En cuanto a la flora, podemos destacar el Astragalus Clusii endémico de Ablitas.


ENLACES DE INTERÉS

Visita a la calzada Romana

Visita a la villa Romana

Visita al Oppidum celtíbero del Cabezo de la Mesa

Ruta por el patrimonio de Ablitas

Espacios naturales: La estepa de Peñadil, Montecillo y Monterrey